El Secador de pelo es un dispositivo electromecánico que expulsa aire tanto frío como caliente sobre el pelo húmedo o mojado, buscando acelerar la evaporación del agua para así secar el cabello. Hoy en día son principalmente presentados en forma de electrodomésticos. Los secadores de pelo permiten un mejor control sobre la forma y el estilo del cabello, al acelerar y controlar la formación de enlaces de hidrógeno temporales dentro de cada hebra. Estos enlaces son fuertes, ​​pero son temporales y extremadamente vulnerables a la humedad .Desapareciendo con un solo lavado del cabello.  Hoy veremos un poco de su historia.

 

El final del siglo XIX en plena segunda revolución industrial dio lugar a los primeros prototipos . El mérito de haber inventado el primer dispositivo para lograr secar el cabello es adjudicado al peluquero frances Alexandre Ferdinand Godefroy. Inspirado en la tecnología de las aspiradoras (Véase nuestra entrada de blog respecto de la historia de las aspiradoras:

https://www.sintercarbo.com.ar/blog/posts/aspiradoras-su-historia-y-causas-de-un-posible-mal-funcionamiento-75066e3634dc) su invento era un modelo imponente, con asiento consistiendo en una gorra que se acoplaba al tubo de la chimenea de una estufa de gas. Por supuesto no era portátil y solo podía ser utilizado si la persona estaba sentada. El inventor Armenio-estadounidense Gabriel Kazanjian fue el primero en patentar un secador de pelo en los Estados Unidos en 1911. A partir de 1920, comenzaron a comercializarse de forma portátil gracias a una serie de innovaciones que permitieron que este dispositivo sea suficientemente pequeño como para sostenerlo en la mano (Como lo fue la introducción de motores eléctricos de tracción de caballos de fuerza), aunque tenían limitaciones: pesaban alrededor de un kilo, solo generaba 100 watts de potencia a diferencia de los 2000 que generan los secadores actuales y eran propensos tanto al sobrecalentamiento como al peligro de electrocución. Desde esta década el desarrollo de los secadores de pelo se centró en las mejoras de la potencia y cambios superficiales en el exterior y los materiales. El mecanismo no ha sufrido cambios sustanciales desde su creación. Al emplear un motor eléctrico requiere llevar corriente desde una parte fija del aparato hacia un eje central que gira a miles de revoluciones por minuto, aquí toman protagonismo las escobillas de carbón que actúan como “conectores deslizantes” tocan físicamente la parte giratoria del motor (el conmutador) para transmitir electricidad de forma continua sin necesidad de usar cables que se romperían con el movimiento. Se emplea el grafito gracias a su baja fricción que genera poco desgaste y no se deteriora de inmediato, tiene una gran resistencia al calor protegiendo el corazón del motor. A partir de 1960 la mejora de los motores eléctricos y la introducción del plástico aumentaron su popularidad además de la modificación de su diseño, que trasladó el motor al interior de la carcasa dando lugar a una mayor comodidad. El secador de gorro se presentó a los consumidores en 1951. Este modelo funcionaba mediante una unidad de secado —generalmente alojada en una pequeña caja portátil— conectada a una manguera que terminaba en un gorro perforado que se colocaba sobre la cabeza. Su gran ventaja era que permitía distribuir el calor de manera uniforme por toda la cabeza al mismo tiempo.

La década de 1950 también fue testigo de la introducción del secador de casco rígido, que es el diseño que vemos con mayor frecuencia en las peluquerías y salones de belleza. Este equipo cuenta con un casco de plástico duro que envuelve la cabeza. Funciona bajo un principio similar al del secador de gorro, pero con un nivel de potencia mucho mayor.

 

Hoy en día el secador de pelo en todas sus presentaciones se ha convertido en uno de los electrodomésticos más utilizados en el mundo : Alrededor del 75% de las personas a nivel mundial utilizan el secador de pelo de manera regular donde alrededor del 53% de los compradores se fijan en la potencia, prefiriendo modelos eficientes que consuman por debajo de los 1600W buscando a su vez un modelo ligero que no supere los 600 gramos. En Sintercarbo puede encontrar las escobillas de carbón ideales para su secador de cabello.