Hoy hablaremos  de los limpiaparabrisas, que son, funcionamiento, su historia y porque llevan escobillas de carbón.

 

Un limpiaparabrisas es un dispositivo obligatorio utilizado en vehículos o medio de locomoción con el fin de barrer la lluvia y basura del parabrisas de estos. El dispositivo consta de un brazo que puede girar en torno a uno de sus brazos externos y con un largo borde de goma adosado a uno de sus lados. Este último se mueve  en sentido oscilatorio desplazando el agua de la superficie. En la mayoría de los casos es posible regular la velocidad con varias velocidades predefinidas y una “intermitente” para condiciones en las que la lluvia resulta escasa. La mayoría de automóviles poseen dos brazos radiales y muchos están provistos de uno o más brazos tipo pantógrafo. Algunos vehículos tienen un dispositivo similar de solamente un brazo más pequeño ubicado en la parte trasera, el cual se le conoce como "limpiaparabrisas trasero"

También contamos con el lavaparabrisas, un tipo de limpiaparabrisas que inyecta líquido al parabrisas para que el limpiaparabrisas lo desplace por la superficie y así limpiar suciedades. Las escobillas de carbón toman protagonismo al estar presente en el pequeño motor que permite que los brazos del limpiaparabrisas se muevan, al transmitir la corriente de energía hacia el rotor.

 

Previo a su invención en 1903, el automóvil era un invento relativamente nuevo que comenzaba a incorporarse en distintos mercados y  modos de vida. La limpieza del vidrio resultaba algo engorrosa. Los primeros conductores lidiaban con la lluvia y la suciedad de maneras rudimentarias que perjudicaban la seguridad vial cómo conducir con la ventanilla abierta sacando la cabeza por el lateral para poder así ver el camino, parar constantemente para bajar y limpiar a mano el parabrisas y el uso de ciertos productos que limitadamente lograban repeler el agua.

 

Ilustración de Mary Anderson de su dispositivo patentado de limpieza de ventanas de 1903.

De esta forma en 1903 en el invierno de Nueva York la inventora Mary Anderson mientras viajaba en tranvía noto que el conductor debia detener el vehículo para poder limpiar la nieve acumulada en el en el parabrisas. Se le ocurrió la idea de equipar el parabrisas con un dispositivo mecánico que el conductor pudiera utilizar para limpiar el parabrisas mientras está conduciendo, que sería patentado como “ Dispositivo de limpieza de ventanas”. El primer limpiaparabrisas constaba de una manivela en el interior del habitáculo y una palanca con un cepillo de goma en el exterior, conectadas por un eje. El diseño implicaba la rotación del eje y del soporte del cepillo sobre cojinetes, los primeros prototipos de cojinetes lisos . Años después la señora Anderson intentó vender su invento a una empresa canadiense pero su oferta fue rechazada por no tener suficientes perspectivas comerciales. La patente expiró en 1920 y Mari no la renovó. El primer automóvil en aplicar un mecanismo similar fue Cadillac en 1922 como está presente en su modelo V-63.

A medida que avanzó la industria automotriz, también lo hicieron la comodidad y seguridad vehicular En 1926 Bosch presentó su invento:  Un limpiaparabrisas eléctrico.  El mecanismo del limpiaparabrisas giraba mediante cojinetes lisos y era accionado por un pequeño motor eléctrico conectado a la batería del coche, independientemente del sistema eléctrico del motor. Su bajo consumo energético permitía utilizar las escobillas durante un tiempo suficientemente prolongado y, además, posibilitaba equipar el asiento del pasajero con un limpiaparabrisas adicional. Al cabo de un año se convirtió en un equipamiento estándar para los automóviles fabricados en esa época. A mediados del siglo pasado continuó la mejoría en la limpieza de los parabrisas  y se incorporaron relés que permitian utilizar el cepillo  a diferentes velocidades convirtiéndose en un estándar de seguridad para todos los coches fabricados. En 1963 la invención del limpiaparabrisas intermitente vino acompañada de un escándalo. Kearns había dado con un mecanismo que imitaba el parpadeo del ojo humano. Tras presentarlo a los principales fabricantes de automóviles, resultó marginado cuando empezaron a producir sus propias versiones de su invento sin darle crédito. Kearn contratacaria presentando  una serie de demandas contra fabricantes como Ford. Daría como resultado  una importante victoria en la década de los 90s  y lo consolidó como uno de los protagonistas de la historia de los limpiaparabrisas.  

 

Los limpiaparabrisas modernos son sistemas electromecánicos complejos que proporcionan una limpieza eficaz incluso en las condiciones climáticas más extremas. En la actualidad se caracterizan por no tener marco proporcionando un sellado mas hermetico al cristal eliminando mejor la suciedad, sensores de lluvia que se encienden los parabrisas de  manera automática cuando llueve y ajustan la velocidad según su intensidad , un diseño aerodinámico para reducir tanto el ruido como las vibraciones y calefacción de los limpiaparabrisas para que no se congelen en el invierno.

 

La historia de los limpiaparabrisas refleja la evolución constante hacia una experiencia de conducción más segura  y cómoda tanto para el conductor como para el acompañante. Si necesita reemplazar las escobillas de carbón del limpiaparabrisas de su vehículo, en Sintercarbo se encuentran diferentes tipos adecuados a cada modelo