Al reflexionar sobre las tareas del hogar una de las primeras que viene a la mente es “Pasar la aspiradora” Muchas de las herramientas básicas que se han utilizado para la limpieza a lo largo de la historia aún nos resultan familiares hoy en día, desde paños hasta escobas, cepillos y cubos. Sin embargo, más recientemente, las soluciones tecnológicas para el polvo y la suciedad del hogar, como la aspiradora, han transformado nuestra concepción de lo que realmente significa "limpio". La definición de la aspiradora es simple:  dispositivo que utiliza una bomba de aire o bolsa de polvo (en caso de uso doméstico)  para aspirar el polvo y otras partículas pequeñas de suciedad, generalmente del suelo. Conozcamos su historia:

 

Historia: 

En 1901 El ingeniero Hubert Cecil Booth rodaba su nueva aspiradora en las calles más

privilegiadas de la ciudad de Londres. Comenzó  a trabajar para Maudslay, Sons and Field en Lambeth en la década de 1890, aunque en aquel entonces era más conocido por diseñar puentes colgantes y norias de feria (incluida la famosa Riesenrad de Viena). En 1901 al presenciar la demostración de una nueva máquina, centró su talento en la limpieza de alfombras. Comprendió que la máquina expuesta tenía un defecto crucial  Estaba diseñada para expulsar aire con la esperanza de levantar el polvo de la alfombra y depositarlo en la bolsa recolectora. El inventor le explicó que el método que Booth sugería (aspirar la suciedad a través de un filtro)  era imposible. Tras aceptar el reto Booth dio marcha a la misión de una máquina que aspirara en lugar de soplar.

 

Luego de pruebas que pusieron en riesgo su vida ( En las que se atragantó al colocarse un pañuelo a modo de filtro sobre la boca y aspirar polvo del brazo de una silla) Booth fundó   British Vacuum Cleaner Company y lanzó su nuevo aparato. Se trataba de la enorme máquina que se veía por las casas de los londinenses adinerados a principios del siglo XX.  

Tal es así que pronto aspirar se convirtió en una actividad que pocos podían permitirse. Según la periodista y escritora Jane Furnival “con una estética que recordaba a los camiones de bomberos rojos y dorados, la peculiar aspiradora tirada por caballos y sus operarios uniformados llegaban a tu casa, anunciando de inmediato al vecindario que estabas organizando una "fiesta del té con aspiradora". La visita no era barata: costaba lo mismo que el sueldo anual de una empleada doméstica joven.

Para llevar a cabo la limpieza milagrosa, se introducían largas mangueras por las ventanas, se ponía en marcha el motor de gasolina  (posteriormente el motor eléctrico) y se aspiraba el aire a través de la manguera y las boquillas, haciéndolo pasar por un filtro.

Luego de enfrentar numerosas críticas y demandas judiciales, tanto por las molestias que ocasionaba en la vía pública —incluyendo el temor que generaba en los caballos— como por las objeciones de inventores rivales, Hubert Cecil Booth logró demostrar ante jueces y jurados que su invento era la única aspiradora capaz de ofrecer resultados realmente efectivos en aquella época.Su prestigio creció rápidamente tras ser utilizada en importantes edificios e instituciones, como el Palacio de Buckingham, la Casa de la Moneda Real y el Palacio de Cristal. En este último, durante la Primera Guerra Mundial, se retiraron aproximadamente 26 toneladas de polvo acumuladas en las estructuras del edificio durante un brote de fiebre maculosa. Gracias a estos trabajos, la máquina de Booth se ganó la reputación de ser una solución de limpieza eficiente y confiable.

A pesar de la dramatización  y espectacularización de la máquina de Booth, la tecnología básica y el principio de aspirar eran los mismos que en la actualidad se emplean. Pronto se hicieron más pequeñas, más portátiles y por supuesto, más baratas. Las aspiradoras más pequeñas con motor, famosas por marcas como Hoover y Electrolux, comenzaron a aparecer antes de 1915. Para los hogares más adinerados, la evacuación anual para que los sirvientes pudieran realizar la limpieza de primavera pasó a ser cosa del pasado. Los propietarios ricos compraron las nuevas aspiradoras, deseosos de ser vistos como pioneros en la adopción de la tecnología, o buscando conservar el servicio doméstico que se había vuelto escaso tras la Primera Guerra Mundial. 

Aspiradoras para todos: La popular asociación entre las aspiradoras y la palabra "Hoover" en el Reino Unido se debe al éxito comercial y las estrategias publicitarias de la empresa fundada por William Hoover. En 1908, Hoover adquirió la patente de una innovadora aspiradora eléctrica diseñada por el inventor estadounidense James Spangler, quien había desarrollado un modelo con filtro de tela y bolsa recolectora de polvo integrada.

Sin embargo, la aspiradora tardó varias décadas en convertirse en un electrodoméstico habitual. El alto costo de estos equipos y el acceso limitado a la electricidad hicieron que muchas familias continuaran utilizando métodos tradicionales de limpieza hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Incluso en la década de 1950, numerosas tareas domésticas seguían realizándose de forma manual. La limpieza de alfombras, por ejemplo, requería herramientas sencillas como cepillos, escobas y recogedores. Tal como describía la criada victoriana Miss Kirby, el trabajo consistía básicamente en arrodillarse y cepillar la suciedad de manera constante, una tarea exigente que contrastaba con la comodidad que las aspiradoras modernas comenzarían a ofrecer en los hogares.

La llegada de los electrodomésticos eléctricos a finales del siglo XIX y comienzos del XX alimentó la idea de un futuro en el que las tareas del hogar requerirían menos esfuerzo y tiempo. Los fabricantes prometían una vida más cómoda gracias a dispositivos capaces de automatizar gran parte del trabajo doméstico. Con el paso de las décadas comenzaron a popularizarse máquinas para limpiar alfombras, lavadoras, secadoras, planchas eléctricas y lavavajillas. Más recientemente, la incorporación de tecnologías inteligentes y robots domésticos ha continuado esa tendencia hacia la automatización.

Sin embargo, a pesar de todos estos avances tecnológicos diseñados para ahorrar tiempo y esfuerzo, diversos estudios señalan que los hogares siguen dedicando una cantidad considerable de horas a las tareas domésticas, una realidad que demuestra que la tecnología ha transformado la forma de realizar estas actividades, aunque no necesariamente haya reducido el tiempo total que les destinamos.

¿Presenta fallas tu aspiradora? Si ese es el caso, los síntomas pueden tener causas relativas a las escobillas de carbon o no.

Síntomas ( Sin relación a las escobillas): Se observan chispas o chisporroteos en la carcasa del motor, olor intenso a quemado o signos visibles de arco eléctrico, el motor arranca y se detiene rápidamente

Síntomas (correlación con las escobillas de carbon):La máquina presenta potencia reducida, el motor no responde (cuando las escobillas están completamente desgastadas).

¿ Que comprobar antes de sustituir las escobillas? 

Para asegurarse de que el reemplazo sea suficiente y evitar fallas recurrentes, se recomienda:

  • Inspeccionar el conmutador (superficie de contacto de cobre): debe estar liso, limpio y sin picaduras ni rayaduras profundas.

  • Verificar la presencia de marcas de quemaduras o arcos eléctricos.

  • Comprobar que el eje del motor gire libremente al hacerlo girar manualmente.

  • Limpiar completamente el polvo de carbón del interior de la carcasa del motor antes de instalar escobillas nuevas.

  • ¡¡Atención!!: No comprobar mencionados aspectos pueden provocar a la hora de haber reemplazado la escobilla y efectuado uso a la aspiradora, dar lugar a desgaste en tales que NO son propias de estas ( como a causa de marcas de quemaduras o chispazos previos a la instalación de nuevas escobillas) que erróneamente se les atribuye al nuevo par de escobillas.

Nota: Las escobillas nuevas o un motor nuevo pueden emitir un ligero olor a quemado o incluso una pequeña cantidad de humo durante los primeros minutos de funcionamiento. Esto es normal mientras las escobillas se asientan correctamente. Detener de forma inmediata si:

  • El olor se intensifica o viene acompañado de ruidos fuertes.

  • El humo persiste más allá de los primeros usos.